
MÉTODO TCD

La TCD (Terapia Corporal Dinámica) es un conocimiento exhaustivo del movimiento del cuerpo respetando las bases anatómicas y haciendo uso de ellos en los movimientos que hacemos habitualmente, una vez que comprendemos y sabemos cómo movernos, la terapia simplemente es la vida, todo lo que hacemos está relacionado con nuestro entrenamiento tanto físico como psíquico.
Detrás de cada movimiento corporal hay una historia que se hace visible para el ojo entrenado. La forma que manifiesta cada uno de nuestros cuerpos en este momento, es el fruto de esta historia.
Las formas del cuerpo que no nos gustan porque sentimos que no nos representan, están ahí para decirnos que necesitamos ayudarlas a formar parte de la totalidad de nuestra estructura corporal.
Más allá de las características genéticas y de los hábitos posturales, la buena noticia es que con la TCD podemos adquirir o conservar la forma correcta de cualquier parte del cuerpo.
La manera en que María dirige las sesiones, tanto colectivas como en las individuales, nos sitúa en un estado de atención plena durante el proceso del movimiento, caminamos así de una manera natural a una experiencia de integración de la mente y el cuerpo. La integración de ambas en un mismo propósito e intención, nos hace experimentar el placer y la fluidez instante a instante.
Cada posición propuesta se vivencia al inicio del movimiento durante su desarrollo y hasta su conclusión final.
Maria lleva desde 1983 haciendo algo que el resto empezo a nombra en 2007. En 1983 nadie hablaba de fascia. Ni siquiera en fisioterapia. La fascia era "lo blanco que se tira a la basura" en disección.
Tensegridad era una palabra de arquitectos, de Buckminster Fuller. Maria lo llevo al cuerpo vivo y no como metafora bonita sino como principio de construcción.
La biomecánica clásica sigue pensando el cuerpo como piezas apiladas, como un mecano: hueso sobre hueso, músculo que tira.
Maria pensó como un arquitecto , vio que no es compresión continua, es tensión continua. Un edificio no se sostiene por que los ladrillos aprieten, se sostiene porque hay un equilibrio entre vigas y tensores. Y en el cuerpo esos tensores son las fascias.
Los cimientos siempre son la clave. Nos enseñan a mirar la escoliosis arriba en la curva de x grados, y Maria dice: No, hay que mirar abajo. Y miro como esa persona aprendió a caminar, a respirar, a ponerse de pie desde que era bebe. Mira como fue fabricando su propia casa con el movimiento que tenia. Es claro que la viga de arriba se tuerce si el cimiento esta mal anclado y la gravedad hace su trabajo 24 horas al dia. Nadie nos enseño a construirnos bien desde el inicio y nos construimos como pudimos.
EL CUERPO DE MARIA FUE SU PROPIO LABORATORIO.
No hay otra forma de entender lo que realmente esta ocurriendo en un cuerpo, eso no se aprende en un libro. Se aprende y se entiende por observación directa de todo lo que ocurre en un movimiento.
Maria lleva a los alumnos no a corregir si no a reconstruir un edificio para ser habitado.
MI PROPÓSITO
¿Has oído alguna vez la frase "el sentido común es el menos común de los sentidos?
Mi propósito es ser una de las traductoras de las sensaciones y los sentimientos que el cuerpo vive en su intimidad y darle las claves y la puerta de acceso para encontrar individualmente la llave que te haga penetrar en esta relación y así con las experiencias que nos trae cada nuevo día vayas apreciando como se va construyendo esta relación. Los momentos donde el cuerpo se muestra dispuesto a crecer en armonía y plenitud, y de los momentos donde necesita detenerse en su crecimiento para escucharse en silencio.
Mi nombre es María González, desde 1983 he ayudado a muchas personas a descubrir las posibilidades físicas, estéticas y espirituales que contienen todos los cuerpos. El cuerpo produciendo salud, belleza, bienestar, inteligencia, creatividad, intuición, compañía.
En la actualidad tengo 73 años y mi deseo es que el mayor número de personas puedan beneficiarse de ésta técnica que a mí y a todos mis alumnos nos ha reportado a lo largo de estos años enormes beneficios.

“La diferencia entre vivir en la tierra y no tener prácticamente conciencia de si existo ha sido para mí las clases de María Gonzalez. Con ella siento que soy un cuerpo y que ese cuerpo es el contenedor de mi conciencia y en él se encuentra todo el universo. Enseñar a utilizarlo con respeto e inteligencia, es la manera en la que Maria transmite su gran sabiduría y genial intuición.
Gracias infinitas desde el corazón!”
Sandra
“Es tan profundo, tan sencillo y tan verdadero que sus palabras te llevan siempre a lo más profundo del ser y ves como el corazón se alimenta de ellas. Habladas en grupo y comentadas por ti desde la escucha de los chacras del corazón balanceados y el encéfalo y la médula lubricados y situados en el lugar donde pueden recibir los beneficios de esta lluvia, su valor se incrementa hasta producir una sensación tan placentera que está cerca de la verdadera felicidad. Gracias María. Gracias por haberte conocido, gracias por haberte seguido y gracias por poder vivir cosas tan maravillosas.”
“María, gracias ha sido increíble me siento atractiva sin maquillaje por primera vez en todo el año y sin necesidad de mirarme al espejo, tenía una ansiedad espantosa que me estaba consumiendo por los proyectos finales de que me superaban y ahora lo veo desde otra perspectiva es increíble. ¡En un instante ha cambiado mi experiencia!”
Sofía
Aida
